Retrato de una pandemia - El Periódicu
2318
post-template-default,single,single-post,postid-2318,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-16.8,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

Retrato de una pandemia

La buena literatura no siempre se compone de letras, también existe a mi modesto entender una gran literatura compuesta de imágenes. Y sin duda alguna, el último libro publicado por nuestro fotógrafo más premiado e internacional Álvaro Fuente es un nítido ejemplo de que las imágenes, cuando salen de la retina de un artista, calan en lo más hondo como si de un xarabatu de abril se tratara.

Heredero de la pasión de su abuelo Tino “el Torneru”, de los fotógrafos Rato, Merás, Lastra, Pascual o Ardura; su “Retrato de una pandemia” es un libro para releer lo mismo que se relee un libro de poemas, para captar nuevos matices en cada nueva mirada sobre esas fotografías que a cada visionado te cuentan algo nuevo, que parecen estar vivas a través del testimonio gráfico de ese paisanaje en el que al gran Álvaro tanto le gusta ahondar. Empezando por esa impresionante portada, “Retrato de una pandemia” va a ser a buen seguro un libro que para la gente de Noreña, quedará grabado en piedra lo mismo que sus esculturas o edificios más simbólicos. Porque sin duda, a través de esas fotografías ya eternas, Álvaro Fuente ha logrado que le pongamos buena cara al mal tiempo que nos trajo esta pandemia. Él ha sabido captar unas sonrisas de esperanza bajo cada una de las mascarillas que pueblan su libro.

Mascarillas que, por cierto, para alguien de rasgos poco agraciados como es el caso de este que escribe, son un dique de contención de la riada de fealdad que de no ser por esa mascarilla, sin duda habría inundado el objetivo de la cámara del talentoso Álvaro. Que por algo en antroxu, es bien sabido que resulta casi imposible el poder distinguir cuando llevo puesta la careta de cuando la llevo quitada.

Comparte en: