El Cristo del Agua - El Periódicu
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El Cristo del Agua

El primer domingo de septiembre, en la cercana Lieres del concejo vecino de Siero, se celebra desde hace 55 años la fiesta del Cristo del Agua en el monte donde se construyó en 1965 el depósito que todavía abastece a la mayoría de la parroquia. Un año después, a su lado, se construyó una pequeña capilla, sencilla, casi minimalista pero entrañable y que cuenta a modo de retablo un Cristo del Agua pintado por Carlos Sierra Cueto, nacido en Sorrobín (Lieres) considerado como “el pintor asturiano más importante de nuestra época, entre los grandes maestros asturianos de todos los tiempos, y uno de los más genuinos representantes del realismo español contemporáneo”.

La fiesta del Cristo del Agua, es una fiesta modesta, muy familiar, casi de consumo interno, y muy lejos de la fama de su hermana mayor la fiesta de la Virgen de la Salud o la del Ecce-Homo en Noreña. En este mes de septiembre, en un medio de comunicación local de Noreña, y a pocas fechas de la fiesta más icónica para los noreñenses, se estarán preguntando si he chiflado por completo o la segunda dósis de la vacuna contra la Covid me ha afectado de alguna forma extraña.

Ambas cosas pueden ser posibles, pero en realidad el recuerdo de esta fiesta lo traigo aquí por varias cuestiones. La primera de ellas es que muchas familias amigas que residen en Noreña tienen en parte su origen en Lieres, Juanjo Cueto (LETUAL) y su primo Eduardo Fonseca Cueto, M.ª Amalia, cuya hija regenta una peluquería en la villa, mi propia familia, el jefe de la Policía Local, los hermanos Choni y Sabino, y otros muchos que se me habrán quedado en el tintero y que espero sepan disculparme. Con algunos de ellos he estado compartiendo recuerdos y contrastando datos de la historia de esta fiesta.

Las otras cuestiones que me han recordado insistentemente al Cristo del Agua durante las últimas semanas son más prosaicas, nada que ver con la religión, pero que si afectan absolutamente a toda la ciudadanía de Noreña, a unos más que a otros pero al final a todos y sobre todo al futuro del concejo.

La visión de una gran cuba de agua cargando tres veces al día en la calle del Sol para atender las necesidades mínimas de agua de los ciudadanos que viven en La Felguera de Noreña, La Braña y demás, desde hace ya casi un mes. Explicar esta situación requiere mas espacio del que ahora dispongo.

Las repetidas averías del sistema de abastecimiento de agua en la arteria principal de la villa de Noreña, que casi mirando el calendario se podrían predecir, nos indican el estado terminal del mismo y la necesidad básica y primaria de abordar de una vez por todas su renovación, con un proyecto serio que abandone la actual política municipal de parchear y huir hacia adelante, a ver si el enfermo resiste y mientras tanto nos sacan las castañas del fuego instituciones supramunicipales.

Si además el concejal responsable de Obras y Servicios considera que lo verdaderamente necesario y urgente es privatizar el servicio de lectura de los contadores, generando un desaguisado en la facturación que como siempre pagamos los ciudadanos, seguramente entenderán que aunque estemos en fechas protagónicas del Ecce-Homo, no haya podido evitar acordarme del Cristo del Agua.

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