Nada - El Periódicu
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Nada

Definir a Carmen Laforet como una gran escritora sería quedarse corto. Y definirla como una mujer valiente que en la década de los años cuarenta del siglo veinte, destapó ante las narices del régimen la decadencia de unos valores y un modo de vida hasta entonces intocable, también sería quedarse corto al hablar de esta genial autora. Por eso, lo más justo es decir que Carmen Laforet fue una gran y valiente escritora. Y es que a través de “Nada”, y de Andrea, su protagonista; se abre ante nosotros un panorama tan real como cruel: la brecha insalvable entre alguien que no tiene ni siquiera para unos zapatos decentes, y la de algunos de sus compañeros de universidad que viven en ostentosas mansiones donde se celebran grandes fiestas; o la realidad de una familia burguesa venida a menos que mira su reciente miseria a través de las lentes de las apariencias y el “qué dirán”. Carmen Laforet con su “Nada” fue la ganadora del primer Premio Nadal, y aquel jurado tuvo la inusual valentía de premiar una novela de una escritora inédita que llegaba a rescatar a la también víctima de la Guerra Civil que fue la narrativa.

Por cierto, cualquier día de estos empiezo a escribir esta mi humilde reseña con máquina de escribir. Y es que usar el ordenador con el precio al que está la luz, se está convirtiendo en un caro lujo. Es lo que tienen estos gobiernos con sus apostolados de izquierda de laboratorio y dirigentes que no desentonarían en las fiestas celebradas por esa burguesía que aparece en “Nada”. Ellos “Al pueblo rogando, y con el tarifazo dando”, y de paso empobreciendo a ese pueblo cada día más. Y al final su palabrería se queda siempre en eso: en Nada.

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